Qué mide el número de cetano
El número de cetano (NC) es un índice que cuantifica la calidad de ignición del gasoil, es decir, cuán fácilmente se autoenciende cuando se inyecta en el aire comprimido y caliente del cilindro de un motor diesel. Se define en una escala donde el cetano puro (hexadecano, n-C16H34), de excelente ignición, recibe el valor 100, y el isocetano (heptametilnonano), de mala ignición, recibe un valor de referencia bajo. El gasoil comercial se ubica típicamente entre 45 y 55.
La propiedad física que el cetano describe es el retardo de ignición: el lapso, medido en milisegundos, entre el momento en que el combustible se inyecta y el momento en que comienza a quemarse. Un número de cetano alto significa un retardo corto, es decir, el combustible se enciende casi de inmediato tras la inyección, lo que produce una combustión progresiva y controlada. Un número de cetano bajo significa un retardo largo: el combustible se acumula antes de encenderse y luego se quema de golpe, generando un pico de presión brusco.
El número de cetano se determina en un motor de ensayo monocilíndrico estandarizado (método ASTM D613), comparando el combustible contra mezclas de referencia de cetano conocido. Como ese ensayo es costoso, en la práctica también se usa el índice de cetano calculado (ASTM D4737), una estimación a partir de la densidad y la curva de destilación. La especificación de calidad de un lote suele reportar el cetano como uno de sus parámetros centrales.
Cetano vs octano: la confusión más común
Cetano y octano miden propiedades opuestas para motores opuestos, y confundirlos lleva a errores conceptuales graves. El número de octano de la nafta mide la resistencia a la autoignición: una nafta de alto octanaje resiste encenderse espontáneamente por compresión, lo que es deseable en un motor de encendido por chispa (Otto), donde la autoignición prematura causa la 'detonación' o 'pistoneo' que daña el motor. En la nafta, más octano es mejor porque evita que el combustible se encienda antes de que salte la chispa.
El número de cetano del gasoil mide exactamente lo contrario: la facilidad de autoignición. En un motor diesel no hay bujía; el combustible debe encenderse solo por el calor de la compresión. Por eso, en el diesel, un alto cetano (autoignición fácil) es lo deseable, mientras que en la nafta lo deseable es lo opuesto. Un combustible bueno para diesel sería pésimo para un motor naftero y viceversa.
La regla mnemotécnica es útil: octano = resistencia a encenderse (nafta, chispa); cetano = facilidad de encenderse (gasoil, compresión). Ambos son índices de calidad de combustión, pero no son comparables entre sí ni intercambiables. Hablar del 'octanaje del gasoil' o del 'cetano de la nafta' carece de sentido técnico. Esta distinción explica por qué no se puede cargar nafta en un motor diesel ni gasoil en uno naftero: además de las diferencias físicas, el mecanismo de encendido es incompatible.
Cómo afecta el cetano al funcionamiento del motor
Un número de cetano adecuado tiene efectos directos y perceptibles en el desempeño del motor diesel. El arranque en frío mejora notablemente: con cetano alto, el combustible se enciende con facilidad aun con el motor y el aire fríos, reduciendo los tironeos, el humo blanco inicial y la necesidad de bujías de precalentamiento prolongado. Con cetano bajo, el arranque en climas fríos se vuelve trabajoso y contaminante.
La suavidad de la combustión depende fuertemente del cetano. Como un cetano alto acorta el retardo de ignición, el combustible se quema de manera progresiva en lugar de acumularse y detonar de golpe; esto reduce el característico 'golpeteo diesel' (diesel knock), el ruido metálico y las vibraciones, y suaviza el funcionamiento en ralentí. Un cetano bajo produce ese pico de presión brusco que se escucha como cascabeleo y se siente como aspereza.
Las emisiones y el desgaste también responden al cetano. Una combustión más completa y temprana, propia del cetano alto, reduce los hidrocarburos sin quemar, el monóxido de carbono y el humo, y disminuye los picos de presión y temperatura que estresan pistones, bielas y cojinetes. A largo plazo, un combustible de cetano adecuado contribuye a una vida útil mayor del motor. Por eso los fabricantes especifican un cetano mínimo y muchos gasoiles premium o Grado 3 ofrecen un cetano superior al mínimo de norma como diferencial de calidad.
Cetano en la normativa y en la práctica de compra
Las normas de calidad fijan un cetano mínimo para garantizar el correcto funcionamiento de los motores. La norma europea EN 590, referencia del euro diesel, exige un número de cetano mínimo de 51. En Argentina, la especificación IRAM 6537 establece valores mínimos según el grado de gasoil, con el Grado 3 (EURO) apuntando a estándares alineados con la práctica internacional y el Grado 2 a un mínimo algo inferior. El cumplimiento de estos valores se verifica en el control de calidad por lote.
En la práctica de compra B2B, el cetano es uno de los parámetros que un comprador exigente debería poder leer en el certificado de análisis del lote, junto con el azufre, la densidad y el punto de inflamación. Un cetano por debajo del mínimo de norma es señal de un combustible de baja calidad o adulterado, que provocará arranques difíciles, golpeteo y mayor consumo. Para flotas con motores modernos y sensibles, conviene priorizar proveedores que documenten un cetano consistente y dentro de especificación.
El cetano puede mejorarse con aditivos mejoradores de cetano (típicamente nitratos orgánicos como el 2-etilhexil nitrato), que muchos gasoiles premium incorporan de fábrica. Sin embargo, aditivar en exceso no compensa un combustible base de mala calidad. La forma más confiable de asegurar un cetano adecuado es comprar a un distribuidor que controle calidad por lote. ENAUSA realiza ese control —cetano, azufre, densidad e inflamación— sobre el gasoil que distribuye, de modo que el cliente recibe combustible dentro de especificación con respaldo documental.