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    Guía8 min de lecturaPublicado 18 de mayo de 2026

    Qué es el kerosene y para qué se usa en la industria

    El kerosene es un destilado medio del petróleo, obtenido entre 150 °C y 275 °C en la columna de fraccionamiento, que se utiliza en calefacción industrial, motores turbohélice de aviación, generación aislada y procesos químicos como solvente. En Argentina su uso comercial está regulado por la Resolución 1102/04 del Ministerio de Energía y la normativa IRAM correspondiente al grado de aplicación.

    Por Equipo Técnico ENAUSAEspecialistas en combustibles industriales
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    Definición técnica del kerosene

    El kerosene (también escrito queroseno o keroseno) es un combustible líquido derivado del petróleo crudo mediante destilación fraccionada en el rango aproximado de 150 °C a 275 °C. Su composición química está dominada por hidrocarburos parafínicos, naftenos y aromáticos con cadenas de entre 9 y 16 átomos de carbono (C9–C16), lo que lo ubica entre la nafta (C5–C12) y el gasoil (C10–C22) en la escala de fracciones de la refinería.

    Desde el punto de vista físico, el kerosene comercial tiene una densidad a 15 °C de entre 780 y 830 kg/m³, un poder calorífico inferior cercano a 43,1 MJ/kg, viscosidad cinemática entre 1,2 y 2,2 cSt a 40 °C, y un punto de inflamación mayor a 38 °C (más bajo que el gasoil, lo que lo hace volátil pero más manejable que la nafta). Una propiedad crítica para usos en climas extremos es el punto de congelación, que en kerosene de aviación tipo Jet A1 debe ser inferior a −47 °C según norma ASTM D1655 e IATA Guidance Material.

    La familia del kerosene incluye varios grados según destino: Jet A1 (aviación turbohélice y reactores civiles), JP-1 (versión militar de bajo punto de congelación), kerosene de calefacción (uso doméstico/industrial, sin la pureza requerida por aviación) y kerosene de iluminación o solvente, con especificaciones más laxas. En Argentina, el kerosene comercializado para usos industriales se rige por la normativa IRAM 6537 análoga al gasoil, ajustada a sus parámetros de destilación, contenido de azufre y comportamiento a baja temperatura.

    Diferencias del kerosene con el gasoil y la nafta

    Aunque los tres son destilados del petróleo, sus propiedades físicas y aplicaciones son distintas. La nafta (gasolina) tiene una cadena más corta (C5–C12), mayor volatilidad y se enciende por chispa en motores Otto de ciclo cuatro tiempos. El gasoil (diesel) tiene cadenas más largas (C10–C22), mayor densidad energética por litro y se enciende por compresión en motores diesel. El kerosene se ubica en el medio: ni se autoignita fácilmente bajo compresión moderada, ni es tan volátil como la nafta.

    Una diferencia clave es el comportamiento a baja temperatura. El gasoil Grado 2 estándar comienza a formar cristales de parafina (punto de turbidez o cloud point) cerca de −5 °C, lo que puede bloquear filtros e inyectores. El kerosene, por su menor masa molecular y composición, mantiene fluidez hasta temperaturas mucho menores: el Jet A1 garantiza fluidez hasta −47 °C, y el kerosene industrial típico hasta −30 °C. Esta característica lo convierte en aditivo natural del gasoil de invierno en regiones frías (mezcla winterización).

    En términos de combustión, el kerosene tiene un poder calorífico (43,1 MJ/kg) levemente superior al gasoil (42,5 MJ/kg) por unidad de masa, pero menor por unidad de volumen debido a su menor densidad. Su contenido de azufre en grado industrial puede llegar hasta 3000 ppm, mientras que el gasoil Grado 3 (EURO) baja a 10 ppm. Para aviación, las normas ASTM D1655 imponen máximos mucho más estrictos. En precio, el kerosene comercial suele ubicarse en un rango similar al gasoil, con variaciones según logística y disponibilidad.

    Usos industriales del kerosene en Argentina

    Los usos industriales del kerosene en el mercado argentino se pueden agrupar en seis categorías principales:

    1) Calefacción industrial de gran porte. En naves, galpones, frigoríficos y edificios industriales sin acceso a gas natural, el kerosene alimenta calderas y calefactores de aire forzado. Su poder calorífico estable y la facilidad de almacenamiento prolongado (12 a 18 meses) lo hacen viable en operaciones estacionales.

    2) Calderas para procesos productivos. Industrias alimenticias, papeleras, textiles y químicas utilizan kerosene como combustible alternativo al gas o al fuel oil cuando se requiere combustión más limpia y arranque más rápido, especialmente en calderas de pequeño y mediano porte.

    3) Generación eléctrica aislada. En sitios off-grid (estancias, yacimientos mineros remotos, telecomunicaciones rurales, antenas) el kerosene alimenta grupos electrógenos especiales y turbinas de gas pequeñas. Las turbinas tipo Capstone aceptan tanto gasoil como kerosene.

    4) Solvente industrial. Por su volatilidad moderada y bajo costo relativo, se usa en limpieza de piezas metálicas, desengrasado de motores y formulación de productos de mantenimiento. En la industria del calzado y los adhesivos también funciona como solvente de hidrocarburos.

    5) Aviación turbohélice. Los aeropuertos regionales argentinos y operadores de aviación general consumen kerosene grado Jet A1 para turbohélices y reactores. ENAUSA atiende este segmento bajo especificación ASTM D1655 (consultar disponibilidad para tu operación).

    6) Iluminación y emergencia. Aunque marginal en el AMBA, el kerosene sigue siendo combustible de respaldo para iluminación en zonas rurales remotas, embarcaciones menores y operaciones de emergencia donde la electricidad falla por períodos prolongados.

    Almacenamiento seguro y normativa argentina

    El kerosene se clasifica como líquido inflamable Clase 3 según ADR (Acuerdo Europeo sobre Transporte Internacional de Mercancías Peligrosas), criterio adoptado por la normativa argentina de transporte (Res. SST 195/97). Para almacenamiento estacionario, los requisitos provienen del Ministerio de Energía (Res. 1102/04), la Secretaría de Trabajo (SRT Res. 295/03) y los códigos de edificación locales.

    Las exigencias técnicas básicas incluyen: (a) tanques metálicos cerrados de acero al carbono, dimensionados según API 650 o equivalente, con espesor mínimo según volumen; (b) cubeto o recinto de contención del 110% del volumen del tanque mayor, impermeable y con sistema de drenaje controlado; (c) distancia mínima de 7,5 m a edificaciones y vías de circulación, ampliable según volumen; (d) ventilación, venteo de alivio y arrestallamas; (e) protección contra incendio (extintores Clase B/C, instalación de espuma para volúmenes mayores); (f) puesta a tierra y protección contra rayos; (g) señalización clase 3 inflamable.

    Para bidones de 200 litros, las condiciones son menos onerosas pero igualmente reguladas: posición vertical, bandeja de contención individual o sectorizada, ventilación cruzada, prohibición de fumar y de operar maquinaria caliente en proximidad. Los movimientos internos (trasvase manual) deben hacerse con bombas manuales o eléctricas antiexplosivas, nunca por succión bucal.

    ENAUSA provee tanques en comodato con telemedición que cumplen toda la normativa vigente, ahorrando al cliente la inversión inicial y la gestión de certificaciones SRT. La capacidad típica entregada va de 5.000 a 30.000 litros, con visita técnica previa para verificar layout, vientos predominantes y accesos para el camión cisterna.

    Preguntas frecuentes

    Respuestas técnicas a las consultas más habituales.

    El kerosene es un combustible líquido derivado del petróleo, obtenido por destilación fraccionada en el rango de 150 °C a 275 °C. Es un hidrocarburo intermedio entre la nafta y el gasoil (C9–C16), con densidad de 780 a 830 kg/m³ y poder calorífico cercano a 43 MJ/kg. Se utiliza en calefacción industrial, motores turbohélice de aviación (Jet A1), procesos industriales como solvente y generadores especiales. Tiene un punto de inflamación mayor a 38 °C y un punto de congelación muy bajo (inferior a −47 °C en grado aviación), lo que lo hace ideal para aplicaciones en climas extremos.

    El kerosene tiene una cadena de hidrocarburos más corta (C9–C16) que el gasoil (C10–C22), menor viscosidad, mayor volatilidad y un punto de congelación mucho más bajo (inferior a −47 °C frente a −5 °C del gasoil). El gasoil tiene mayor densidad energética por litro y se enciende por compresión en motores diesel. El kerosene se enciende por mecha, vela o atomizador en quemadores y turbinas. El gasoil estándar para automoción no se puede usar en aviones turbohélice, y el kerosene de calefacción no se puede usar en un motor diesel moderno con DPF porque puede degradar el filtro.

    En la industria argentina, el kerosene se usa principalmente para calefacción de naves industriales y galpones de gran porte, calderas para procesos productivos en alimentos y química, generadores eléctricos en sitios off-grid sin acceso a gas natural, solvente en procesos de limpieza y desengrasado industrial, combustible Jet A1 para aviación turbohélice regional, e iluminación o respaldo en zonas rurales. ENAUSA suministra kerosene a granel con logística dedicada, reposición programada y asesoría técnica para dimensionar el almacenamiento según el consumo mensual del cliente.

    El kerosene tiene una vida útil de 12 a 18 meses cuando se almacena en tanques limpios, secos y sellados a temperatura ambiente estable, sin contaminación con agua. Después de ese período pueden aparecer sedimentos por oxidación lenta y crecimiento microbiano (bacterias y hongos que viven en la interfase agua-combustible) si hubo ingreso de humedad. Para almacenamientos prolongados se recomienda usar aditivos biocidas y estabilizadores antioxidantes, y filtrar el combustible antes de su uso si la rotación de stock es lenta. ENAUSA puede asesorarte sobre la rotación óptima de stock según tu consumo.

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